En casa ajena -donde no se puede discutir el cambio de canal de tv-, la basura gente de un programa no tiene otra cosa que ahcer que restregar a la gente lo "normal" que son las relaciones sexuales. Minuto tras minuto lo mismo, durante las horas que dura el programa.
Mientras, el teléfono (el duplicado del número del terminal que me robó un hijo de la gran puta), continúa sirviéndome sólo para recordarme alguna deuda...

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