Cuando encuentre las palabras adecuadas a tanto absurdo,...
Retomando el camino de vuelta, después de corregir una gestión matinal, entre las ocho de la tarde y las nueve; una joven se atreve a andar por la calle a medio vestir (minifalda y piernas desnudas), no para buscar sexo, sino para llamar la atención de los varones y marear-los. Mientras que, una quinta parte de las señoras y señoritas gustan de presumir de pieles, que les fueron arrancados a otros animales vivos o muertos.
No he podido fijarme más en la gente, porque yo marchaba en bicicleta de alquiler, con prisa en llegar a tiempo para devolverla, mientras iba respirando los aires apestosos y cancerígenos de los coches, que no progresan en un siglo, su combustible o energía propulsora.
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¿Qué buscamos todavía en el cielo?,
¿algo que no quieren resolver los que pueden y que resolveríamos los que no podemos?
Horrores contra las especies animales que respiran el mismo aire
Horrores contra las especies animales que respiran el mismo aire
y absurdeces feminales de una sociedad repodrida.
Aires de hoy, como de cien años antes.

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