Cuando son la mayoría la gente que padece algun problema, son ellos los que hacen a la sociedad que, los que no les gusta las detonaciones (petardos, mascletás, etc), tiene el problema y les conminan a que se vayan o, a que les guste, que se adapten, que no tengan "ignifobia" (antes; sensibleros, tontos, asustadizos,...), pero, el problema o los problemas, los tienen los ignifilos, con doble problema, el acostumbramiento desde muy niños a tirar petardos -absurdo y sin sentido festivo- y el problema de la tradición porque sí, sin más, sin razón cabida, como algo autómata.
La fiesta debería ser algo en/de lo que participase todo el mundo, con sinceridad de sentimientos y tolerancia, no algo artificioso, autómata, impuesto y elitista.

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